25 mayo 2020

Entendiendo a la humanidad a través de las artes


En tiempos cambiantes, hoy más que nunca, el arte y la cultura tienen un rol fundamental a la hora de entender el mundo en que vivimos. Nos aportan herramientas para reflexionar y cuestionarnos nuestro papel como individuos y también como partes integrantes de un colectivo. 

Para indagar un poco más en esta cuestión, hemos hablado con tres artistas, becarios de ”la Caixa”, para conocer cómo viven la experiencia artística, qué significa para ellos el arte y por qué creen que es tan importante para los seres humanos.

José Francisco Martínez Antón es doctor en artes musicales y tuba principal de la Orquesta Nacional de España y de la Sociedad Musical Santa Cecilia de Chelva. Su trayectoria profesional le ha llevado a tocar en orquestas de todo el mundo y a estudiar en Suecia y en Estados Unidos, donde, gracias a una beca de la Fundación ”la Caixa”, pudo continuar sus estudios de doctorado en la Universidad de Boston entre los años 2014 y 2016. “El arte es importante porque puede llegar al alma de cualquier persona. Se podría decir que sirve para alimentar nuestro yo interior y que nos aporta energía y motivación intrínseca para afrontar la vida”, nos cuenta. “Cuando pienso en el significado de la palabra arte, se reflejan en mi mente momentos de felicidad, alegría, bienestar, calma o aprendizaje”.


Crédito: perfectpixel® - Pablo “Teco” Salto-Weis

Gabriela Bettini, artista visual española de origen argentino y máster en bellas artes por la Universidad de East London durante los años 2003 y 2004, gracias a una beca de la Fundación ”la Caixa”, ve el arte como una herramienta crítica. “Tiene la capacidad de poner en cuestión elementos políticos, sociales o emocionales de nuestras vidas y también de movilizarnos, despertar emociones y generar cambios”, declara. “Nos permite identificarnos con otras personas, ponernos en su piel”. 


Crédito: Bruno Leitao

Un experto en esto de ponerse en la piel de los otros es Víctor Alonso-Berbel, cineasta y guionista, que también recibió una beca de la Fundación ”la Caixa” para completar un máster en bellas artes en realización cinematográfica en el año 2015, en la Universidad del Sur de California, Los Ángeles, y que actualmente dirige una serie de ficción en Mediapro. “Escribir y dirigir cine me permite vivir más vidas además de la propia: lo que más disfruto de mi día a día es la posibilidad de entrar y salir de otros mundos distintos al mío, y poder vivir a través de los personajes de ficción con los que trabajas experiencias que la realidad nunca te presentaría”. 

Crédito: Víctor Alonso-Berbel

Martínez Antón reflexiona sobre cómo el arte, además, tiene un impacto en los humanos de forma colectiva. “La historia ha demostrado cómo las artes afectan a la sociedad. Como músico, soy capaz de influenciar a las personas, ya que la música puede llegar a sus corazones. La tuba me da la oportunidad de impactar al público de manera positiva”, nos explica. “Entre otros aspectos, teniendo en cuenta el ritmo al que se mueve gran parte de la población global, pretendo transmitir sensaciones de quietud y bienestar para que el público comience a apreciar más el momento presente”. 

Bettini pone énfasis en el arte como medio para mirar y comprometernos con la realidad. “Yo parto de la historia de la pintura para observar cómo este medio se ha podido emplear para promulgar las ideas sobre las que se ha construido el pensamiento hegemónico noratlántico. El paisaje, como género de la pintura, llegó a Europa de la mano de los llamados «artistas viajeros», que representaron los nuevos territorios conquistados, esas tierras lejanas, colonizadas. Esto me sirve para reflexionar sobre los procesos de desterritorialización, deforestación y modificación de entornos naturales del Sur global y el impacto en sus ecosistemas actuales. En esa combinación de temporalidades pasadas y presentes, de progresivo borrado de todo aquello que no se adecúa al modelo, tan solo quedan las ausencias, la memoria y el lugar como testimonio. Todo esto lo trabajo a través de la pintura”.


Chuquicamata, 2019. Óleo sobre lino. 200 x 300 cm 
Crédito: Gabriela Bettini

“El arte es uno de los únicos espacios que nos hacen preguntas nuevas: nos invita a la experiencia y a la reflexión colectivas y también a la introspección”, afirma Alonso-Berbel. “El cine que más me interesa es a la vez una ventana y un espejo: una ventana que nos traslada a otras realidades, porque las buenas películas siempre nos tienen que descubrir algo nuevo, y a la vez un espejo en el que ver reflejadas nuestras dudas, nuestros deseos, nuestro crecimiento. En este equilibrio entre lo conocido y lo distinto surge la empatía, que creo que es uno de los mecanismos narrativos y artísticos más poderosos, y una verdadera arma para la transformación social”.

Los tres artistas coinciden en señalar que un mundo sin arte sería un lugar tenebroso e inhabitable. “Un mundo sin arte es un mundo sin seres humanos, ya que el arte es la esencia misma de la humanidad”, concluye Alonso-Berbel. Bettini nos recuerda que ya existen muchos lugares donde no hay aprecio por el arte o espacio para él: “Se eligen otro tipo de actividades a modo de pasatiempos vinculados al consumo, que generan tanto una falta de placer como de mirada crítica. Son, desde mi perspectiva, lugares distópicos”. Martínez Antón nos describe un mundo sin arte con sencillez y precisión: “Lo imagino silencioso, triste, pesimista, sombrío, de colores opacos y vacío de luz”.